Seguínos en Facebook http://goo.gl/EASU5

   
     +54 0341-156043694 | +54 0341-156807795
Tap To Call

¿Qué transmitimos con la educación sexual?

Hoy en día y desde hace unos años se escucha comúnmente que hay que educar en sexualidad a nuestros hijos. A su vez, como padres nos preguntamos: «¿Qué sería educación sexual?; ¿Debo enseñarle a mi hijo a usar un preservativo?; ¿O a mi hija a que no vaya a quedar embarazada?; ¿cómo hago para que no tenga relaciones sexuales pronto?»

Es muy frecuente que al hablar de esto equiparemos sexualidad y coito y por lo tanto nos restrinjamos a consejos con respecto a las relaciones sexuales. Como también es común la creencia de que al hablar de sexualidad con sus hijos, los están apurando en su desarrollo y por lo tanto que tengan un acercamiento a la sexualidad más precipitado.

¿Qué es la sexualidad?

La Organización Mundial de la Salud define a la sexualidad humana como “un aspecto central del ser humano a través de su vida e incluye sexo, identidades y roles de género, orientación o preferencia sexual, erotismo, placer, intimidad y reproducción (…) La sexualidad se vivencia o experimenta y se expresa en pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, comportamientos, prácticas, roles y relaciones. La misma es influenciada por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales.”

Por lo tanto, enseñarles a nuestros hijos que deben usar preservativo para prevenir enfermedades de trasmisión sexual u embarazos no deseados, es un aspecto importante pero insuficiente para educar en sexualidad.

¿Qué es la educación sexual?

No sólo es transmisión de conocimientos. Su objetivo principal es facilitar el derecho de las personas a decidir responsablemente sobre su cuerpo y su sexualidad.

En este sentido, nuestro papel como educadores sexuales no consiste en decirle a los demás qué deberían hacer, o lo que esta bien o esta mal, sino ayudar al otro en el desarrollo de valores positivos acerca de la sexualidad para que puedan vivirla a pleno, responsable y de manera saludable.

¿Por qué es tan importante?

La educación sexual es importante por diferentes motivos:

Para que se pueda vivir de manera plena y placentera, derribando mitos sobre las diferentes creencias que a lo largo de los años se mantienen, como por ejemplo: que la masturbación femenina es muy poco común y hasta vergonzosa; que existen dos tipos de orgasmos femeninos (orgasmo clitorídio y orgasmo vaginal), el desconocimiento de los genitales femeninos (principalmente del clítoris); que el tamaño del pene importa para el placer, etc. El mayor conocimiento en lo que se refiere a la sexualidad de cada uno y vivir la sexualidad sin culpa y ansiedad evita posibles disfunciones sexuales futuras.

Además posibilita que decidan responsablemente sobre su cuerpo, conociendo por qué medios prevenir el embarazo no deseado y las enfermedades de transmisión sexual.

Así mismo, la educación sexual es un pilar fundamental para la prevención del abuso sexual en la infancia.

¿Desde qué edad y de qué manera los individuos deben ser orientados y educados sobre sexualidad?

A diario escuchamos preguntas como: ¿Debemos sacarle el tema nosotros o esperamos que ellos nos pregunten? ¿A partir de que edad? ¿Espero a que sea adolescente, no?

Como dije más arriba, la educación sexual es mucho más amplia que la enseñanza de los genitales y de los métodos anticonceptivos, por lo tanto debemos abordar esta temática con nuestros hijos desde siempre. Desde niños es importante que aprendan sobre su cuerpo y que tengan la capacidad de decidir sobre el mismo, esto es fundamental en prevención de abusos. Una de las maneras de ir aprendiendo sobre su cuerpo es nombrándoles sus genitales con los nombres propios.

Así mismo los niños desde pequeños sienten placer en sus genitales por medio de roces que se producen y se tocan, y es importante enseñarles que eso es algo natural y que no esta mal que lo hagan, pero si que sepan en qué lugares sí (por ejemplo en su pieza o baño) y en que lugares no (en público). Esto tiene que ver con la enseñanza de la diferencia entre qué cosas hacemos en público y cuáles en privado, y así poder transmitir el valor de la intimidad.

Al darles mensajes como: “eso no se toca”, “no seas sucio” se le está transmitiendo que la sexualidad es algo sucio y que está mal sentir placer; así como no hablar del tema es enseñarles que “de eso no se habla”, que “es algo tabú” .

¿Cómo promover la salud sexual en nuestros hijos?

La Organización Mundial de la Salud plantea que para lograr una salud sexual es necesario: “un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener relaciones sexuales placenteras y seguras, libres de coerción, discriminación y violencia.”

Acercarnos de manera abierta y afectuosa hacia nuestro hijo, replanteándonos qué queremos transmitirle y principalmente dándole lugar a su singularidad. Proporcionarle información y conocimiento. Favorecer y desarrollar valores y actitudes saludables. Enseñarle a defender los derechos propios y respetar los derechos ajenos. Aceptar las diferencias y no discriminar. Valorar el disfrute del propio cuerpo. Brindarle herramientas para que con responsabilidad pueda hacerse cargo de sus decisiones. De esto hablamos cuando nos referimos a promoción de la salud sexual.

 Ps. Laura Diaz

Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


1 × cinco =